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sábado, 18 de enero de 2014

Reseña: Eleanor & Park - Rainbow Rowell

Después de leer y leer reseñas respecto a este libro, y prácticamente todas dando la mejor opinión de él, debo decir que me daba un poco de miedo que no cumpliera con todas mis expectativas… ¿Lo ha hecho? ¡¡Definitivamente!! Es una novela que cuando miras atrás la recuerdas con cariño, y que te hace recordar que la novela juvenil es algo más que vampiritos y escenas subiditas de tono, como parece que últimamente han olvidado algunas editoriales.

Sinopsis:
Una historia de amor entre dos outsiders lo bastante inteligentes como para saber que el primer amor nunca es para siempre, pero lo suficientemente valientes y desesperados como para intentarlo
«- Bono conoció a la que sería su mujer en el instituto -dijo Park. 
-Sí, y también Jerry Lee Lewis -contestó Eleanor. 
-No estoy bromeando. 
-Pues deberías. Tenemos dieciséis años -dijo ella. 
-¿Y qué pasa con Romeo y Julieta?
-Superficiales, confundidos y, posteriormente, muertos.
-Te quiero y no estoy bromeado - le dijo Park.
-Pues deberías.»



La novela nos traslada a agosto de 1986, durante el año escolar, cuando una chica nueva, la protagonista, entra en el autobús escolar en su primer día. Park, un chico que no pertenece a los populares de colegio (pero tampoco a la paria social) le ofrece un asiento a su lado, aunque los modales no son precisamente buenos. Desde ese momento, comparten a un lugar en ese autobús, y poco a poco, también conversaciones y opiniones, lo que hará que se vaya creando un vínculo entre ellos dos, haciendo que se enamoren ¿cómo? Pues como uno se enamora por primera vez, fuerte, apasionado, apostándolo todo.

Es una novela que no tiene misterio, no intenta revelarte nada al final que hagas que cambies de percepción, simplemente es una novela sencilla, con una trama adecuada y unos personajes bien definidos y diferentes. Y es por todo ese cúmulo de cosas por las cuales la novela es magnífica. Simplemente la historia de los dos protagonistas hace que pases paginas sin darte cuenta, o como en mi caso, que te quedes hasta las tantas de la madrugada para ver cómo acabará la historia entre ellos dos, dos personajes que tienen mucho en común pero son muy diferentes.

Eleanor es una chica bastante rellenita con la que todo el mundo se mete por ser diferente, aunque ella en vez de intentar ser más invisible, se viste con ropa llamativa, con abalorios bastante estrafalarios y para complementar todo eso es pelirroja. Por el otro lado se encuentra Park, un chico todo lo contrario, ya que viste de manera normal e intenta no tener mucha relación con sus compañeros; prefiere pasar desapercibido.

«La música que Park le había grabado poseía una cualidad especial. Sonaba distinta. O sea, te dejaba como sin aliento. Había algo emocionante en ella y también enérgico. Cuando la escuchaba, Eleanor tenía la sensación de que todo, el mundo entero, no era como ella había creído hasta entonces. Y eso era bueno. Eso era genial.»



El romance es uno de los puntos fundamentales de la novela, y es que la historia de amor va desarrollándose de poco a poco, sin prisas, a fuego lento; no es como otras novelas donde el beso llega de pronto, sin previo aviso aquí la relación empieza con el simple hecho de cogerse las manos.

«Sostener la mano de Eleanor era como sostener una mariposa. O un latido. Como tener en la mano algo completo y vivo.»

Con el transcurso del tiempo, entre trayecto y trayecto, los dos personajes son conscientes de los sentimientos que sienten el uno por el otro, aunque Park en algunas ocasiones se plantee, sin mucha convicción, dejar de estar con ella. Por otro lado está Eleanor, que tiene un carácter bastante difícil y contestaciones para todo,  debido a las situaciones que ha vivido en su vida.

«¿Y qué sabía de Eleanor? Poca cosa. A menudo tenía la sensación de que ella no quería que llegase a conocerla. Eleanor le inspiraba fuertes sentimientos, pero ¿qué sabía de ella en realidad?  —Tú siempre escribes en minúsculas… —apenas hubo pronunciado las palabras, Park se dio cuenta de que había metido la pata, pero siguió hablando de todos modos—. ¿No lo habrás escrito tú?  La palidez de Eleanor mudó en un tono ceniciento, como si estuviera a punto de desmayarse. Lo miró con la boca abierta.  Luego, acto seguido, reaccionó. Empezó a amontonar los libros.  —Si me diera por escribirme a mí misma una nota para llamarme puta asquerosa —dijo sin inmutarse—, a lo mejor prescindía de las mayúsculas, tienes razón. Pero sin duda habría puesto un punto. Soy una fanática de la puntuación.»


Finalmente, respecto al final de la novela había oído diversas opiniones: algunos decían que era precipitado y otros que era perfecto. En mi opinión sí que es verdad que es un poco precipitado (aunque no por eso menos atrayente), y por otra parte atrapa al lector hasta la última palabra, literalmente. Cargado de emociones, hace que salten unas lágrimas (bastante más que unas cuantas…) 

5 comentarios:

  1. A parte del dulce, me encanta leer.
    Veo que tu blog es muy nuevito, como el mio ;)
    Seguiré pasando por aquí a ver si tus sugerencias entran en mi lista de lectura. Por que tengo una lista....

    Besos
    Sonia

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    1. Somos nuevas en la blogosfera! jajaja Yo justo estoy empezando poco a poco. Gracias por pasarte, espero conseguir muchas lecturas nuevas para tu lista de lectura! :)

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  2. Hola! Acabo de descubrir tu blog desde la fiesta de enlaces de "personalización de blogs". Me parece muy interesante! Últimamente no leo mucho, porque mis ratos libres los paso en la difícil pero gratificante tarea de crear mis propias historias, pero te seguiré!

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    1. Gracias por visitar mi blog! Crear historias propias debe de ser fascinante, a mi siempre se me ha dado fatal... jajajaja!
      Mucha suerte con ellas! ;)

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